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Paisajes y naturaleza de Tabuenca
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| Arcos de Valdarcos | Abejar de Orchí | Los Vedaos |
| La Sierra | Medusas fosilizadas | Grabado rupestre de Valdarcos |
| Barranco del Molino | Barranco de Rané | Barranco de Villardajos |
| Balsa de la Calejuela | Fuente de la Calderuela | |
| Monte Galiana | Peña de las Armas | El Redondillo |
| Cueva de la Cañada | ||
| Comentarios sobre flora, vegetación y fauna un poco más abajo. | ||
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Flora y vegetación Reproducimos los comentarios del libro Guía montañera del Moncayo de Jesús Vallés, editorial Sua Edizioak. Si nos situamos en la Lobera del Moncayo (2.226 m.) y dirigimos la mirada hacia el SE, observamos un conjunto de contrafuertes y cabezos alomados, que desde nuestros pies forman, junto con las muelas y sierras calizas, que les dan continuidad, la divisoria de aguas entre el Huecha y el Isuela. Esta cadena de montes se difumina, finalmente en los llanos de la Almunia, después de haber sido cortada por el Jalón. |
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Las laderas de estas montañas tienen, en general, fuertes pendientes, siendo a consecuencia de ello muy erosionables. El régimen de lluvias es muy bajo, debido a que la nubosidad procedente del Atlántico es captada por la vertiente NO. Debido a la orientación (SE) esta cadena de montes recibe una fuerte insolación, que remarca su carácter mediterráneo, más acentuado cuanto más descendemos en la citada dirección. En el piso más alto, el enebro enano, (Juniperus comunis ssp. alpina) se arrastra por lomas y laderas sin levantarse del suelo más de 30 cm. Creciendo en extensión y no en altura. Formando corros discontinuos crece la rompebarrigas alternándose con la descampsia ondulada. Descendiendo un poco, siempre refiriéndonos a la vertiente SE. y S. van aumentando el tamaño de los enebros, comienzan a verse arándanos, de frutos comestibles y aparecen las dedaleras junto con los piornos. Sobre los 1.500-1750 m. aproximadamente, se caracterizan por la presencia de árboles (hacia el Norte pueden contemplarse el pino silvestre y el pino uncinata, que cubren el espacio encima del hayedo). En el SE. No hay hayedos y el bosque, lamentablemente escaso, se compone casi exclusivamente de pino rodeno (Pinus pinaster) y pino carrasco (Pinus halepensis) que son repoblaciones hechas en nuestro siglo. Las plantaciones de pino carrasco están muy mal desarrolladas. Entre los 600-1500 m. que es el óptimo para el desarrollo del bosque, adquiere importancia la vertiente N. con hayedos, pinares y robledales. En la vertiente SE. Es el carrascal, donde lo hay, el árbol dominante, acompañado por la coscoja, el oxicendro y la sabina negra; y donde éste ha sido destruido, un monte bajo dominado por plantas espinosas como la aliaga, el escaramujo, espino negro, erizones y los tomillos. Entre los 400 y 600 m. predomina la aridez: montes descarnados, esteparios, con abundancia de tomillares, aliagares y algunos coscojares. Hay también algunas repoblaciones de pino carrasco con ejemplares raquíticos, casi siempre. Junto a los cursos de agua y en el fondo de los barrancos podemos encontrar pequeños sotos con sauce blanco, olmos, chopos y álamos, acompañados por plantas típicas de humedales, berros, mimbreras, cola de caballo y carrizos. Otros árboles que también están presentes, aunque no forman bosques, son el arce y el almez, este último con porte arbustivo encaramado a las rocas o bien como árbol de diez metros en las inmediaciones de casas, campos y corralizas. Son muy características de esta zona las planas o parameras ubicadas en la cima de las muelas o en el espacio elevado entre barrancos. Estas parameras son barridas por los vientos, predominantemente el cierzo frío, intenso y secativo. Para adaptarse a estas condiciones, los arbustos se achaparran y las matas y hierbas forman almohadillas, también llamadas cojinetes. Bajo estos conjuntos elevados, se desarrollan laderas, que en general son bastante pendientes. Salvo algunas zonas, donde todavía se conserva el carrascal o está repoblada de pinos, lo demás está desforestado. En las umbrías la ladera suele tener el aspecto de un prado inclinado, abundando las planta del género Saxifraga en las paredes. En las laderas soleadas, erosionadas después de repetidos incendios y sobrepastoreo, encontramos las plantas típicas del romeral: romero, aliaga, erizontes, tomillo, ruda, gamón y muchas otras que harían interminable esta lista. En las laderas, bajo cantiles, es corriente ver esos corredores de piedras: las gleras, con sus plantas características, que intentan detener su movilidad, como la acedera y algunas otras como el endemismo Dochlearia aragonensis. En el carrascal serán pocas las especies acompañantes, pues las talas abusivas y la erosión posterior han ido empobreciendo el suelo. Suelen estar presentes plantas como el guillomo, majuelo, escaramujera, tomillo, aliaga y algunas más. Y en los suelos erosionados al máximo con yesos y arcillas encontraremos plantas acostumbradas a largos periodos de sequía y calor y a la gran concentración de sales de estos suelos; por poner un ejemplo Heniaria fruticosa elimina parte de las sales exudándolas por sus ramillas. No se pueden pasar por alto los bojes de las laderas de Peñas del Cabo, que se prolongan formando un ángulo hacia Oseja por un lado y hacia Purujosa por el otro. A la izquierda de uno de estos barrancos, el de Morana más concretamente, comienza el bosque de Añón; bosque de encinas que nos ofrece quejigos, rebollos, arce, etc.
Fauna A principios de siglo, el lobo estaba presente en toda la comarca. La persecución y los envenenamientos masivos con estricnina acabaron con este gran depredador. En 1.986 una loba fue muerta a tiros en las inmediaciones del bosque de los Enebros, término de Tabuenca. Se trataba de un ejemplar solitario, procedente de la Sierra de la Demanda. No se tienen citas de la presencia del buitre Quebrantahuesos, ave que sin lugar a dudas tuvo que ocupar su nicho ecológico entre los carroñeros del Moncayo. En el alcornocal de Sestrica, en la Sierra de la Virgen unos treinta kilómetos al Sur, tuvieron su habitat los buitres negros en Aragón. Después de este pequeño recuerdo a los animales que desaparecieron del Moncayo y sus estribaciones, haremos una sencilla descripción de la fauna actual. Según algunos entomólogos, las poblaciones de insectos, especialmente la de mariposas, gozan todavía de buena salud. Apenas quedan algunos corzos pero yo los he visto. Sin lugar a dudas el rey de los mamíferos es el jabalí. Todavía hay espesos encinares y barrancos y quebradas poco accesibles donde puede dar el esquinazo a los rifles de los cazadores. Otros mamíferos: el zorro, el tejón, la gineta, la garduña, la marta. Únicamente las carroñeras están bien representadas. En el ámbito del Moncayo se encuentran las colonias de buitre leonado más importantes de la provincia de Zaragoza. Alimoches en verano, autillos, mochuelos, cárabos, lechuzas. La cobertura de las aves rapaces está completada en la sierra: seis parejas de águila real. Cuatro de pericera. Otras especies están sin cuantificar: el búho real y el chico, el azor, el águila culebrera, el ratonero, etc. Aves abundantes: la perdiz, la cogujada, el mirlo, el arrendajo, etc. Los pájaros montícolas y rupícolas son fáciles de observar. Los reptiles son muy comunes con una cierta abundancia de víboras. Los últimos cangrejos ibéricos de los ríos del Moncayo desaparecieron sólo hace diez años. |
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